viernes, 4 de noviembre de 2011

Creciendo en La Fe


No puede haber verdadero discipulado sin un profundo e incuestionable fe en el Dios vivo.
El que va hacer hazañas para Dios debe confiar en él implícitamente.  Como dijere Hudson Taylor: "Todos los gigantes de Dios han sido hombres débiles que hicieron grandes cosas porque reconcomieron que Dios estaba con ellos".

   Ahora bien la verdadera fe siempre descansa en alguna promesa de Dios. El Espíritu  Santo toma aquella promesa y la aplica al corazón y conciencia en una forma muy personal.  El creyente queda consiente de que Dios le ha hablado directa mente.  Con una confianza absoluta en la con fiabilidad del que lo ha prometido,considera la promesa tan segura como si ya estuviera cumplida, aún cuando humanamente hablando,
ésta sea imposible.

   Tal vez sea un mandamiento más que una promesa.  Para la fe no hay diferencia.  Si Dios manda, El habilita.   Si le pide a Pedro que camine sobre las aguas,Pedro debe estar seguro que el poder necesario para ello le será dado.
(Mateo 14:28).Si nos ordena predicar el evangelio a toda criatura,podemos estar seguros de recibir la gracia necesaria. (Marcos 16:15).

   La fe no opera en el reino de lo posible.  No hay gloria para Dios en lo que es humanamente posible.
La fe comienza donde termina el poder humano.  "La Incumbencia de la fe comienza donde cesan las probabilidades y donde fallan la vista y los sentidos".

   La fe dice:  "Si la unica objeción es imposible aquello puede hacerse".  La fe hace entrar a Dios al escenario,por lo tanto no sabe de dificultades y aún más,se ríe de las imposibilidades.   Para la fe Dios es la gran respuesta a toda duda,la gran solución a todo problema.
Todo lo remite a El y por eso poco importa a la fe si se trata de seiscientos mil pesos o de seiscientos millones. Sabe que Dios es todo suficiente. Halla en el todos sus recursos, La incredulidad dice: ¡Como es posible tal o cual cosa?   Esta llena de Cómos,pero la fe tiene una sola y gran respuesta para diez mil comos, y esa respuesta es Dios".

       Humanamente hablando era imposible que Habraham y Sara tuvieran un hijo.  Pero Dios lo había prometido y para Habraham había una sola  imposibilidad:  que Dios mienta.

    "El creyó en esperanza contra esperanza,para llegar a ser Padre de muchas gentes, conforme a lo que se había dicho: Así será tu descendencia.  Y no se debilito en la fe al considerar su cuerpo que estaba ya como muerto (Siendo de casi cien años),o la esterilidad de la matriz de Sara.  Tampoco dudó por incredulidad de la promesa de Dios sino que se fortaleció en fe,dando gloria a Dios,plenamente convensido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido" (Romanos 4:18_21).

    La promesa ve la fe omnipotente
    mira a Dios solamente,
   ríe de lo que es imposible
   y clama:  ¡Lo ha hecho el invisible!


   Nuestro Dios es especialista en imposibilidades (Lucas 1:37). Nada le es demasiado Difícil (Génesis 18:14). " Lo que es imposible para los hombres,es posible para Dios"(Lucas 18:27).

    La fe reclama su promesa: "Al que cree todo le es posible" (Marcos  9:23)
continua.....

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