jueves, 17 de noviembre de 2011

EL DOMINIO DEL MUNDO ( 3parte)

A los que codician ver números y piden del Señor grandes multitudes este método les parece tedioso y aburrido.  Pero Dios sabe lo que El esta haciendo y sus métodos son los mejores métodos.  Dios puede hacer mucho más por medio de unos pocos discípulos dedicados a  El que por medio de un ejército gigante de religiosos satisfechos.


   Cuando estos discípulos salen en el nombre de Cristo  ellos siguen ciertos principios básicos bosquejados en la palabra de Dios.  En primer lugar son astutos como serpientes,pero inofensivos como palomas.  Su sabiduría la piden de Dios para poder seguir el difícil camino que tienen que transitar. Al mismo tiempo son mansos y humildes en sus contactos con sus semejantes.  Nadie puede temer la violencia física de parte de ellos.  Los hombres deben temer solo a sus oraciones y a su inquebrantable testimonio.

    Estos discípulos se mantienen libres de la política de este mundo.  No se sienten llamados a luchar contra ninguna forma de gobierno ni contra ideas políticas. Pueden trabajar bajo cualquier forma de gobierno y ser  leales a tal gobierno mientras no se les exija comprometer su testimonio o negar a su Señor.  Entonces ellos se rehusan a obedecer y se someten a las consecuencias.  Pero ellos nunca conspiran contra un gobierno humano, ni se comprometen en luchas revolucionarias. " ¿ No dijo El Señor si mi reino fuera de este mundo mis servidores pelearían?"  Estos hombres son embajadores de un país celestial y pasan por este mundo como peregrinos y extranjeros.

   Son absolutamente honestos en todos sus tratos.  Evitan los subterfugios de cualquier tipo.  Su si es si y su no es no.  Rechazan la mentira popular de que "el fin justifica los medios".  Bajo ninguna circunstancias hacen el mal para que venga algún bien. Cada uno es una conciencia encarnada que preferiría morir antes  que pecar.

   Otro principio invariable seguido por estos hombres es que su trabajo lo unen a una iglesia local.  Salen al mundo a ganar almas para Cristo,pero ganadas las almas las ponen en comunión con la iglesia local donde pueden ser fortalecdías y edificadas en su santísima fe.
El verdadero discípulo comprende que la iglesia local es la unidad de Dios puesta para propagar la fe y que el trabajo mejor  y  más duradero se edifica siguiendo esos delineamientos.

     Los discípulos son prudentes y evitan el implicarse en alianzas en cualquier tipo.  Firmemente rehusan permitir que sus movimientos sean dictados por organizaciones humanas.  Reciben sus ordenes de marchar directamente del cuartel general en los cielos.  Esto no significa que operan sin la confianza y la recomendación de la iglesia local. Por el contrario,consideran  tal recomendación como una confirmación del llamamiento de Dios,para el servicio.  Pero insisten en la necesidad de servir a Cristo en obediencia a su palabra y en que el les guié.

Publicidad.Tratan de mantenerse en el segundo plano.  Su propósito es glorificar a Cristo y hacer que el sea conocido.  No buscan grandes cosas para si,ni quieren revelar su estrategia al enemigo.  De modo que trabajaban silenciosamente sin ostentación,indiferentes a las alabanzas o las calumnias de los hombres.  SABEN QUE EL CIELO SERÁ MEJOR LUGAR Y EL MÁS SEGURO para conocer los resultados de su labor.

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