martes, 15 de noviembre de 2011

EL DOMINIO DEL MUNDO


    Dios nos ha llamado a dominar el mundo.

No fue su intención que naciéramos hombres y muriéramos almaceneros. Su propósito no fue que ocupáramos nuestra vida siendo oficiales de empresas intracendentes.

   Cuando Dios creó al hombre,le dio dominio sobre toda la tierra.  Le coronó de gloria y honra y puso todas las cosas bajo sus pies.  El hombre fue investido de dignidad, soberanía,poco menos que los ángeles.
Cuando Adán pecó perdió el dominio que había  sido suyo por decreto divino.  En vez de ejercer una supremacía indiscutible,gobierno en forma inestable sobre un reino incierto.

   Hay un sentido en el evangelio en el cual podemos recuperar el dominio.  Ahora no se trata del control que se puede tener sobre perros  gruñones o víboras venenosas,sino el pedir las naciones como nuestra herencia .
 "El verdadero imperialismo constituye un imperio por  la soberanía espiritual y moral;atracción y dominio por  la facinante radiancia de una vida pura y santificada,"

   Realmente la dignidad del llamamiento cristiano es algo que Adán jamas conoció.
 Somos coadjutores con Dios en la redención del mundo.  "Este es nuestro mandato: que unjamos hombres en el nombre de Cristo para una vida real,para que sean soberanos sobre el Yo,para servir en el reino".

   Es una estrategia que muchos en el día de hoy no han podido comprender la alta dignidad de nuestro llamamiento.  Estamos contentos con pasar los años congratulando las bajezas,o destacándonos en vez de volar.  Pocos han tenido la visión de pedir países para Cristo.

   Spurgeon fue una excepción.  Escribió el siguiente mensaje a su hijo:

   "No me gustaría que tú, siendo llamado por Dios para ser misionero,mueras millonario.  No me gustaría que siendo apto para ser misionero fueras coronado Rey.

   ¡Que son los reyes,nobles,las diademas,todo junto cuando lo comparas con la dignidad de ganara almas para Cristo,con el honor especial de edificar para Cristo,no sobre el fundamento de otro hombre,sino predicando el evangelio de  Cristo en regiones lejanas?".


    Otra excepción fue Juan Mott.  Cuando el presidente Coolidge le pidió que fuera embajador de Japón,Mott contestó:  " Señor presidente, desde que Dios me llamó para  ser  su embajador,ya no tengó oidospara otros llamamientos".

   Billy Graham habló de otras excepciones:  "Cuando la Estándar Oli Co. Buscaba un hombre en el lejano oriente,escojieron  un misionero para que fuera su representan te.
  Le ofrecieron 10,000 mil dolares al año, y él rehusó.  Veinti cvinco mil, rehusó.  Cincuenta mil. nuevo rechazo.  Ellos le preguntaron: "Que hay de malo?"  El contestó ".  Si precio es muy bueno,pero el  trabajo insignificante.  Dios me ha llamado para que sea misionero."

   El llamamiento del cristiano es el más noble  y si lo compren demos,nuestra vida tendrá más altura. 

Ya no hablaremos de nosotros mismos como llamados a ser pioneros",o médicos,o dentistas.  Seremos uno de aquellos  que ha sido llamado a ser  apóstol de Jesucristo  todo lo demás será solamente el medio por el cual obtenemos el sustento.  Nos sentiremos  llamados a  predicar el evangelio a toda criatura, a hacer discípulos a  todas las naciones, a evangelizar el mundo.

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