martes, 15 de noviembre de 2011

LA GUERRA ESPIRITUAL


Apenas se puede leer el nuevo Testamento sin notar que la figura se usa a menudo para describir el programa de Cristo en la tierra. Hay una gran distancia entre el verdadero cristianismo y el entretenimiento burdo que llaman cristianismo en el día de Hoy.
No debe confundirse con la vida lujosa y la búsqueda del placer que son tan comunes actualmente. En ves de eso se trata de una guerra a muerta,de un incesante conflicto con las fuerzas infernales. El discipulado que no comprendio que la guerra acomenzado  y que no puede volverse,no vale un grano de sal.

En la Guerra debe haber unidad. No hay lugar para riñas,celos partidistas o para lealtades divinas. Ninguna casa dividida contra si misma puede prevalecer. Por lo tanto los soldados de Cristo deben ser unidos. El camino asía la unidad pasa por la humildad. Esto lo enseña claramente filipenses capitulo 2. Es imposible tener rencilla con un hombre verdadera mente humilde. Se necesita dos personas para que haya pelea. Solo por orgullo viene la contención. Donde no hay orgullo no hay lugar para una disputa.
La guerra exige una vida austera y sacrificial. En guerras de cualquier dimensión hay un invariablemente un vasto sistema de raciona miento. Ya es tiempo que,los cristianos nos demos cuenta de que estamos en guerra y que los gastos deben ser suprimidos para que al máximo posible de nuestros recursos puedan ser invertidos en la lucha.

No muchos ven esto claramente como el joven discípulo R.m. En 1960 era el presidente de los Estadounidenses de primer año de una Escuela Cristiana de enseñanza superior. Durante su mandato se propuso hacer un presupuesto ,de los desembolsos de dinero para las acostumbradas fiestas,trajes y regalos de la clase.
En vez de probar tales gastos que no contribuyan correctamente a la propagación del Evangelio,R.M,Renuncio a su cargo de presidente. El día que anuncio su renuncia circuló la siguiente carta entre sus compañeros de clase:

Estimados compañeros:
Como la cuestión de las fiestas,trajes y regalos a sido presentada a la directiva para consideración,yo como presidente de la clase he considerado la actitud del cristiano hacia tales asuntos:

pienso que hallaríamos el mayor gozo en darnos nosotros mismos,nuestro dinero y nuestro tiempo enteramente a Cristo y a los demás,probando así la realidad de sus palabras: "El que pierde su vida por mi causa la hallará".

Que los cristianos gasten su dinero y su tiempo en cosas que no son un testimonio definido al inconverso ó para la edificación de los hijos de Dios parece contradictorio al considerar que 7,000 personas mueren diariamente de hambre y que más de la mitad del mundo jamás ha oído acerca de la única esperanza del hombre.

Mucha más gloria daríamos a Dios ayudando a llevar el evangelio al otro 60 por ciento del mundo que jamás han oído de Jesucristo o aún en nuestro propio vecindario que reuniendo nos en un Club,limitando nuestro roce social a aquellos que piensan como nosotros y gastando el dienro y el tiempo en nuestro propio placer.
Continuara.....
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